Mi nombre es Eduardo

Mi nombre es Eduardo

Nací en Caracas, desde hace muchos años he logrado encontrar en las palabras un mecanismo de escape de emociones, una forma de drenar, de conocerme, de explorarme y construir mi propio concepto de vida. No me considero psicólogo ni gurú en algún tema, me considero un ser humano común como cualquiera de nosotros, a quien le suceden cosas y le gusta plasmarla en reflexiones, anécdotas y cuentos. Me formé en Fe y Alegría, donde aprendí entre tantas cosas que la educación es algo que va mas allá de las lecciones de matemática, castellano e inglés, que la educación también es aprender y conocer la vida, con todo lo que la compone: las rabias, las tristezas, las alegrías, los amargos y los gratos momentos.

En el recorrido del tiempo descubrí una etapa en la que me permití soñar y sobre todo crecer y creer en eso que hemos luchado por que dejen de ser palabras, leyes, papeles o utopías, un mundo mejor para todos los niños, niñas y adolescentes, allí descubrí la familia de Cecodap, a quien tanto le agradezco pero sobre todo a quien tanto le debo, pues allí experimenté tantos aprendizajes como conocimientos sumamente valiosos.