Familia y emociones

Hay dos grandes cosas que se agradecen a la vida: descubrir nuestras emociones, aprender a sentirlas, a manejarlas, a vivir con ellas y otra es el valor de la familia, la que nos toca por naturaleza y la que vamos tejiendo con quienes nos obsequia la vida, de modo que cada vivencia y cada experiencia nutren nuestra alma y nos llevan a cambiar nuestras perspectivas frente a la vida.